domingo, 5 de noviembre de 2017

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

"Somos máquinas, estampadas como tapones de botella. Es una ilusión ésta de que existo realmente, personalmente. Soy sólo un modelo de serie."

Ejemplar de mi propia colección.

Con estas reflexiones, comenzamos el análisis de la bien conocida obra ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas? de Phillip K. Dick. Este es uno de los autores de ciencia ficción más conocidos, siendo en uno de los precursores del ciberpunk. De entre sus obras ésta se ha convertido, tal vez, en la más famosa tras ser llevada al cine por Ridley Scott, bajo el título de Blade Runner.

La novela y la película difieren mucho (como casi siempre pasa): mientras que la película tiene una atmósfera oscura y decadente, la novela presenta una situación más desoladora. Una alienada sociedad donde quedarse en la Tierra te rebaja a la más baja clase social, y donde lo único que diferencia a un androide de un humano, es su capacidad de empatizar con los problemas de los demás. Me voy a remitir a realiza un análisis de la novela, como veréis a lo largo de la entrada, hay muchas diferencias con la película. Recordad que me he estoy basando en el libro.



La historia nos traslada a un futuro que se ubica en el año 1992, en una Tierra muy distinta a la que conocemos. Los eventos tienen lugar años después de la Guerra Mundial Terminus, la última gran guerra, que gracias al uso de armas nucleares convirtió a la Tierra en un mundo moribundo, lleno de nubes de polvo radiactivo. Como consecuencia, la salud de los terrícolas no es muy esperanzadora, por lo que los gobiernos incitan a la población a emigrar del planeta, e ir a vivir a colonias en el espacio. Sin embargo, a la gente le cuesta abandonar el planeta en el que han vivido toda su vida, así que, como incentivo, el gobierno les regala a cada colono, un "androide orgánico". Éstos, son físicamente iguales a los humanos, y aunque existen diferencias, cada vez se crean androides más realistas, y empieza a ser difícil diferenciarlos. A los androides se les prohíbe vivir en la Tierra, y si alguno viaja a ella se le "retira".

Con todos estos antecedentes comienza la historia de Rick Deckard, un cazarrecompesas que vive en la ciudad de San Francisco. Su trabajo consiste en "retirar" androides orgánicos que viajan a la Tierra. Está casado con una mujer que ha caído en la depresión, y ambos comparten la pasión por tener algún animal doméstico, un hobby muy caro. Sin embargo, su jefe le ofrece una misión que le hará aumentar su estatus económico en apenas unos días. Le encarga retirar a "andys", en principio eran 8 pero un compañero retiró a dos antes de resultar herido. Durante la misión se planteará dudas existenciales sobre si está bien matar androides o no, e incluso dudará de su propia humanidad.


Imagen de una ciudad tragada por el polvo.


Análisis: ¡Ojo Spoilers!

En la novela, el test Voigt-Kampff se usa para detectar andys. Genera respuestas emocionales de empatía, ante las que las máquinas no son capaces de responder de forma humana. Sin embargo no es 100% fiable, pues ni siquiera todos los humanos lo pasan. Aquellos que tienen carencia empática, son detectados como robots. Además, algunas máquinas no saben que lo son porque les implantan recuerdos. Creo que la primera duda que le puede surgir al lector, y la más filosófica, es ¿qué nos hace humanos a los humanos? Esta duda existencial, afecta a Rick cuando duda sobre si un compañero policía es un androide o no. ¿Crees que la falta de empatía podría justificar la causa de un retiro, o de una muerte en caso de fallo?

la.

Otro punto interesante del libro es que hay parte de la humanidad cree fielmente en una nueva religión, el Mercerismo. Este movimiento se inspira en la vida de Wilbur Mercer, un hombre que escala una enorme colina, mientras sus adversarios le tiran piedras. Se trata de una religión que sigue el estereotipo cristiano: vida, muerte y renacimiento. Y los seguidores del mercerismo pueden interconectarse y conectarse con el propio Mercer a través de las "cajas de empatía" que utilizan en caso de sentirse solos. Durante el libro, se demuestra que el mercerismo es una farsa y se propaga por todos los medios de comunicación. A pesar de ello, todos los fieles seguidores reniegan de ello y siguen usando la caja para paliar su tristeza. Me parece una interesante crítica.

Por último no puedo hacer este análisis sin mostrar las diferencias entre el libro y la película Blade Runner. Va a ser difícil mostrar todas, así que me ceñiré a las que yo considero más relevantes de la trama. Para empezar en la película, la Tierra no es un lugar despoblado y famélico, sino que es oscuro y está compuesto por ciudades llenas de vida. La trama tiene lugar en Los Ángeles en vez de San Francisco, y Rick no tiene pareja, al contrario del libro. El mercerismo, la pasión social por los animales y la discriminación social apenas aparecen enla película. Además, a los "andys" se les llama "replicantes" y a los cazarrecompensas "blade runners". Los androides son representados muy humanos en la películas, casi como una raza superior y perfecta. Sin embargo en el libro, el autor intenta remarcar que hay una diferencia entre humanos y androides, y muestra una especie de desapego hacia los segundos. Aunque he de admitir que a pesar de las diferencias, la película Blade Runner me encanta.


Metrópolis mostrada en la película.


Lo mejor para mi del libro:
Se trata de una novela fácil de leer y que te engancha mucho. Tiene ese ingrediente secreto tan frecuente en las obras de ciencia ficción: te ofrece un mundo paralelo, pero te hace cuestionarte tu percepción del tuyo propio. Además, tener una película te sirve de punto de apoyo para que tu imaginación se ubique. Es un libro muy recomendable.