lunes, 20 de mayo de 2019

Recomendaciones de mis amigos

Hola lectores. Ayer, mientras la lluvia azotaba en la tarde de domingo, caí en la cuenta de que llevaba varios meses sin leer una novela. Desde que en enero me leí Dientes de dragón de Michael Crichton, no he encontrado libros que me motiven mucho. Por eso, pensé en mandar una nota de auxilio por Instagram, y dejar que mis amigos me recomendasen sus libros favoritos.

No me considero una persona muy mediática en las redes sociales, mas bien al contrario, pero me sorprendió la cantidad de personas que respondieron a mi llamada. Eso me hace pensar que quien bien te quiere, una buena historia te recomienda. He pensado que no podía guardarme este listado solo para mí. Creo en el buen criterio de muchos de ellos a la hora de elegir una novela, y necesito que esta lista llegue los más lejos posibles en el océano internauta. Un hecho curioso, es que diferentes personas me han recomendado el mismo libro, así que he destacado estos títulos.

No voy a nombrar a cada persona que respondió para respetar su intimidad. Solo espero que os guste esta entrada y que os alegre el que vuestras recomendaciones puedan ir más allá que un comentario de Instagram. Gracias a todos por vuestra ayuda, la valoro de verdad.


Ahora sí que sí, la lista de lecturas pendientes para este verano:

-El quinto día de Frank Schatzing.

-Hacia los confines del mundo de Harry Thompson.

-El día que se perdió la cordura de Javier Castillo.

-Los pilares de la Tierra de Ken Follet.

-El nombre del viento de Patrick Rothfuss.

-La casa del bosque de Marbach de Francisco Javier Aspas.

-La legión perdida de Santiago Posteguillo.

-La reina sin nombre de María Gudín.

-El hijo del cónsul de Santiago Posteguillo.

-Mi casco como almohada de Robert Leckie.

-Sapiens, de animales a dioses, de Yuval Noah Harai. 

-Todo esto te daré de Dolores Redondo.

-Cualquier novela del universo de Mundodisco de Terry Pratchet (estás además os las recomiendo yo).

-La sombra invisible de Virginia Alvarado.

-Fundación de Isaac Asimov.

-El juego de Ender de Orson Scott Card (también os lo recomiendo, me encantó).

-La hija del clérigo de George Orwell.


Espero que os sirva esta lista tanto como a mí. Comentad cualquier duda o sugerencia. ¡Nos vemos lectores!

domingo, 3 de febrero de 2019

Por un puñado de fósiles

"Si efectuamos hallazgos como este-dijo Edward Cope- eso significa que no hemos hecho más que rascar lo que es posible descubrir. (...) El hombre empequeñece cuando cobra consciencia de qué bestias extraordinarias le precedieron."


Ejemplo de mi propia colección.


Dicen que en la vida hay tres momentos en los que nuestro conocimiento de los dinosaurios se dispara: cuando somos niños, cuando los estudiamos en el colegio y cuando nuestros hijos son niños. En mi caso, la pasión por la Evolución de la vida y el estudio de especies pretéritas me marcaron durante mi paso por la Universidad. Tanto, que me especialicé como paleontólogo dentro de la amplia Ciencia de la Biología. La visión moderna que tenemos hoy de estos reptiles extintos, está influenciada y teatralizada por las películas de la gran pantalla. Y aquí tuvo un papel clave un escritor estadounidense, Michael Crichton.

Michael Crichton.

Es el autor de las célebres novelas Parque Jurásico (1990) y El mundo perdido (1995), las cuales inspiraron a Steven Spielberg para filmar la famosa película Jurassic Park. A pesar de no ser paleontólogo de formación (sino médico), Crichton plantea argumentos decorados con razonamientos reales, convenciendo al lector de que la ficción está solo a un paso de ser lograda por el ser humano. La novela que destriparé hoy es una de las más actuales (vaya si es actual, que es una novela póstuma), centrada otra vez en la temática de los dinosaurios. Pero en vez de devolverlos a la vida por medio de la genética, nos traslada ciento cincuenta años atrás, cuando estos huesos no eran más que pruebas heréticas de que la fauna no siempre  había sido igual sobre la faz de la Tierra.

Dientes de dragón nos cuenta la historia de William Johnson, un estudiante universitario que se ve envuelto en la famosa Bone's War en el año 1876 (o la Guerra de los Huesos). Se trata de un conflicto competitivo entre los paleontólogos Edward Drinker Cope (profesor de la Universidad de Pensilvania) y Othniel Charles Marsh (profesor de la Universidad de Yale). En la década de 1870, ambos profesores llevaron a cabo expediciones en el oeste estadounidense y describieron algunos de los dinosaurios más conocidos hoy en día. Pero su enemistad y competencia rayaba el extremo, llegando a contratar a bandas armadas para prevenir robos y ataques, de ahí viene el nombre, la Guerra de los Huesos.

Profesor Marsh (centro, segunda fila) con los asistentes a una excavación paleontológica, en 1872.

Con solo dieciocho años se enrola en la excavación y viaja al peligroso Oeste, donde el ejército americano está en guerra con las tribus indias. A lo largo de la novela se encontraran con indios crow, sioux y shoshoni. Uno de los puntos más positivos del libro es la contextualización que realiza, tanto de las Guerras indias contra las tribus Sioux, como de la situación política. Gran parte de la novela se desarrolla en las Black Hills, donde entre 1876 y 1877, los Sioux, bajo el mando de jefes tribales como Toro Sentado o Caballo Loco, enfrentaron al ejercito americano.

"He adquirido todo lo que figura en la lista del secretario del museo, entre otras cosas un cuchillo de caza, un revólver Smith&Wesson de seis tiros, un rifle de calibro .50, botas de montar recias y un martillo de geólogo."

Además la novela explica de manera formidable los avances de la geología y paleontología, así como la mala aceptación de éstos en la sociedad americana religiosa. La época en la que se desarrolla el libro es muy interesante. Se acaba de publicar El Origen de las Especies de Darwin (1859) y el término dinosaurio se había acuñado solo treinta años antes por Richard Owen (1842). Esta fue la era en la que se sentaron las bases de la Paleontología, y científicos como Cope y Marsh, fueron auténticos revolucionarios en la forma de entender la vida pasada. En algunos pasajes del libro se muestra esa reticencia a admitir la existencia de faunas "prediluvianas", acusando a los huesos de ser pruebas heréticas. Incluso uno de los estudiantes se niega a admitir las pruebas evolutivas, dando lugar a una conversación que vale la pena recordar:

"-¿Está diciendo que ese cráneo de Neander es humano?-preguntó Morton.

-No lo sé- respondió Cope-. Pero no veo cómo se puede creer que los dinosaurios evolucionaron, los reptiles evolucionaron y los mamíferos como el caballo evolucionaron, y en cambio creer que el hombre brotó plenamente desarrollado, sin antecedentes.

-¿No es usted cuáquero, profesor Cope?

-(...) La religión explica lo que el hombre no puede explicar. Pero cuando veo algo delante de mis ojos, y mi religión se apresura a asegurarme que me equivoco, que no lo veo en absoluto...No, es posible que ya no sea cuáquero, a fin de cuentas."

Todo este trasfondo científico, político y social es idóneo para zambullirnos en la historia y entender cómo piensan y actúan los personajes de la novela. Aunque la trama argumental no es muy complicada, en mi opinión, la contextualización, el espíritu aventurero y la acción hacen de esta una novela muy recomendable. Especialmente si eres fan de los dinosaurios.