viernes, 27 de marzo de 2020

Aislados en la Prisión Blanca

"By endurance, we conquer".- Lema de la Familia Shackleton

Resistencia. Una palabra fuerte, de las que a mí me gustan. Tal vez una que necesitamos escuchar en estos momentos. Tras casi dos semanas de cuarentena, muchos empezamos a perder la paciencia.  Hay quienes no se sienten capaces de aguantar encerrados; las quejas y la autocompasión invaden las redes sociales. Mientras otros se parten el lomo ante la enfermedad en primera línea, desde la retaguardia se oyen lamentos sobre lo duro que es quedarse en casa y se disparan acusaciones vecinales.

Así que hoy os traigo una historia de adversidad, de mucho peligro, y permitídmelo decir, muy cruda para los que la vivieron. Pero no por ello menos real . Espero que os inspire y infunda valor para superar estos días de reclusión.

 Bergantín Endurance atrapado en el hielo.

Esta historia empieza con la misma palabra. Resistencia (en inglés Endurance). Es el nombre de un buque británico, dirigido por uno de los último grandes exploradores: Sir Ernest Shackleton. Esta fue sin duda la aventura de su vida y la de su tripulación, la Expedición Imperial Transantártica. En agosto de 1914, el Endurance zarpa del puerto de Plymouth, y comienza su migración hacia el Sur, con el objetivo de cruzar a pie el continente antártico, epopeya que no lograría alcanzar. Cuatro meses después, en Diciembre del mismo año dejan atrás la isla de Georgia del Sur, el último puesto ballenero. Más al Sur solo les esperan dos cosas: el Mar de Weddell y la Antártida. No hay ni nadie más, ni nada más.

El Mar de Weddell a menudo está cubierto por una banquisa, una extensa capa de hielo que ocupa kilómetros y kilómetros. Por lo que el Endurance tenía que ser un buque rompehielos para abrirse camino. Aun así, el hielo sorprendió a los exploradores mucho antes de lo que se esperaban, obligándoles a hacer paradas de vez en cuando. El problema llegó a principios de febrero, cuando en una noche a temperaturas gélidas, el barco quedó atrapado en un bloque de hielo. Nuestros exploradores, como nosotros, quedaron encerrados sin poder moverse, durante más de 8 meses (después de los cuales la presión del hielo aplastó el barco como si fuese una hoja de papel). Es difícil manejar una situación de así, y para evitar el desanimo y los motines, Shackleton tuvo que avivar el seso y tomar las riendas con liderazgo férreo.

Tripulación de la Expedición Imperial Transantártica.

Con un aire optimista pero consciente del peligro, Shackleton rápidamente repartió tareas y responsabilidades, e intento que los hombres de la tripulación se centrasen en las tareas, y viesen que contribuían a acercarse a la meta final, salir de allí con vida. A cada tripulante se le encargó el cuidado de un perro de trineo, que llevaban para atravesar el continente, y se aseguró de que hubiese suficientes festividades para mantener altos los ánimos: fiesta por el último día de Sol ante la llegada de la Noche Polar, concursos de bigotes y de peinados, partidos de fútbol.... Se evitó cualquier elemento que generase peleas y se buscó darle a la tripulación un sentimiento de grupo. Fue una tarea dura, y lo peor aún estaba por llegar en su viaje, pero logró traer con vida a toda su tripulación casi cuatro años más tarde de su partida en Inglaterra

Después de este viaje, numerosos sociólogos han estudiado a Shackleton como un ejemplo de líder, y se ha intentado reproducir sus estrategias en diversas empresas. Tal vez nosotros también podamos aprender algo de él. Toda esta historia la podéis encontrar en páginas web, en documentales y en libros. Yo la conocí a través de la novela Endurance, la prisión blanca de Alfred Lansing (1959), la cual me cautivó durante mi paso por la universidad. Espero que el aislamiento de ocho meses de Ernest Shackleton y sus hombres nos sirva de ejemplo y nos ayude a afrontar con entereza esta cuarentena. Y que sus aventuras aviven nuestro corazón viajero que debemos sujetar en estos meses.


Si pinchas aquí podrás leer una noticia de La Vanguardia sobre este personaje y la aventura transatlántica.

lunes, 20 de mayo de 2019

Recomendaciones de mis amigos

Hola lectores. Ayer, mientras la lluvia azotaba en la tarde de domingo, caí en la cuenta de que llevaba varios meses sin leer una novela. Desde que en enero me leí Dientes de dragón de Michael Crichton, no he encontrado libros que me motiven mucho. Por eso, pensé en mandar una nota de auxilio por Instagram, y dejar que mis amigos me recomendasen sus libros favoritos.

No me considero una persona muy mediática en las redes sociales, mas bien al contrario, pero me sorprendió la cantidad de personas que respondieron a mi llamada. Eso me hace pensar que quien bien te quiere, una buena historia te recomienda. He pensado que no podía guardarme este listado solo para mí. Creo en el buen criterio de muchos de ellos a la hora de elegir una novela, y necesito que esta lista llegue los más lejos posibles en el océano internauta. Un hecho curioso, es que diferentes personas me han recomendado el mismo libro, así que he destacado estos títulos.

No voy a nombrar a cada persona que respondió para respetar su intimidad. Solo espero que os guste esta entrada y que os alegre el que vuestras recomendaciones puedan ir más allá que un comentario de Instagram. Gracias a todos por vuestra ayuda, la valoro de verdad.


Ahora sí que sí, la lista de lecturas pendientes para este verano:

-El quinto día de Frank Schatzing.

-Hacia los confines del mundo de Harry Thompson.

-El día que se perdió la cordura de Javier Castillo.

-Los pilares de la Tierra de Ken Follet.

-El nombre del viento de Patrick Rothfuss.

-La casa del bosque de Marbach de Francisco Javier Aspas.

-La legión perdida de Santiago Posteguillo.

-La reina sin nombre de María Gudín.

-El hijo del cónsul de Santiago Posteguillo.

-Mi casco como almohada de Robert Leckie.

-Sapiens, de animales a dioses, de Yuval Noah Harai. 

-Todo esto te daré de Dolores Redondo.

-Cualquier novela del universo de Mundodisco de Terry Pratchet (estás además os las recomiendo yo).

-La sombra invisible de Virginia Alvarado.

-Fundación de Isaac Asimov.

-El juego de Ender de Orson Scott Card (también os lo recomiendo, me encantó).

-La hija del clérigo de George Orwell.


Espero que os sirva esta lista tanto como a mí. Comentad cualquier duda o sugerencia. ¡Nos vemos lectores!

domingo, 3 de febrero de 2019

Por un puñado de fósiles

"Si efectuamos hallazgos como este-dijo Edward Cope- eso significa que no hemos hecho más que rascar lo que es posible descubrir. (...) El hombre empequeñece cuando cobra consciencia de qué bestias extraordinarias le precedieron."


Ejemplo de mi propia colección.


Dicen que en la vida hay tres momentos en los que nuestro conocimiento de los dinosaurios se dispara: cuando somos niños, cuando los estudiamos en el colegio y cuando nuestros hijos son niños. En mi caso, la pasión por la Evolución de la vida y el estudio de especies pretéritas me marcaron durante mi paso por la Universidad. Tanto, que me especialicé como paleontólogo dentro de la amplia Ciencia de la Biología. La visión moderna que tenemos hoy de estos reptiles extintos, está influenciada y teatralizada por las películas de la gran pantalla. Y aquí tuvo un papel clave un escritor estadounidense, Michael Crichton.

Michael Crichton.

Es el autor de las célebres novelas Parque Jurásico (1990) y El mundo perdido (1995), las cuales inspiraron a Steven Spielberg para filmar la famosa película Jurassic Park. A pesar de no ser paleontólogo de formación (sino médico), Crichton plantea argumentos decorados con razonamientos reales, convenciendo al lector de que la ficción está solo a un paso de ser lograda por el ser humano. La novela que destriparé hoy es una de las más actuales (vaya si es actual, que es una novela póstuma), centrada otra vez en la temática de los dinosaurios. Pero en vez de devolverlos a la vida por medio de la genética, nos traslada ciento cincuenta años atrás, cuando estos huesos no eran más que pruebas heréticas de que la fauna no siempre  había sido igual sobre la faz de la Tierra.

Dientes de dragón nos cuenta la historia de William Johnson, un estudiante universitario que se ve envuelto en la famosa Bone's War en el año 1876 (o la Guerra de los Huesos). Se trata de un conflicto competitivo entre los paleontólogos Edward Drinker Cope (profesor de la Universidad de Pensilvania) y Othniel Charles Marsh (profesor de la Universidad de Yale). En la década de 1870, ambos profesores llevaron a cabo expediciones en el oeste estadounidense y describieron algunos de los dinosaurios más conocidos hoy en día. Pero su enemistad y competencia rayaba el extremo, llegando a contratar a bandas armadas para prevenir robos y ataques, de ahí viene el nombre, la Guerra de los Huesos.

Profesor Marsh (centro, segunda fila) con los asistentes a una excavación paleontológica, en 1872.

Con solo dieciocho años se enrola en la excavación y viaja al peligroso Oeste, donde el ejército americano está en guerra con las tribus indias. A lo largo de la novela se encontraran con indios crow, sioux y shoshoni. Uno de los puntos más positivos del libro es la contextualización que realiza, tanto de las Guerras indias contra las tribus Sioux, como de la situación política. Gran parte de la novela se desarrolla en las Black Hills, donde entre 1876 y 1877, los Sioux, bajo el mando de jefes tribales como Toro Sentado o Caballo Loco, enfrentaron al ejercito americano.

"He adquirido todo lo que figura en la lista del secretario del museo, entre otras cosas un cuchillo de caza, un revólver Smith&Wesson de seis tiros, un rifle de calibro .50, botas de montar recias y un martillo de geólogo."

Además la novela explica de manera formidable los avances de la geología y paleontología, así como la mala aceptación de éstos en la sociedad americana religiosa. La época en la que se desarrolla el libro es muy interesante. Se acaba de publicar El Origen de las Especies de Darwin (1859) y el término dinosaurio se había acuñado solo treinta años antes por Richard Owen (1842). Esta fue la era en la que se sentaron las bases de la Paleontología, y científicos como Cope y Marsh, fueron auténticos revolucionarios en la forma de entender la vida pasada. En algunos pasajes del libro se muestra esa reticencia a admitir la existencia de faunas "prediluvianas", acusando a los huesos de ser pruebas heréticas. Incluso uno de los estudiantes se niega a admitir las pruebas evolutivas, dando lugar a una conversación que vale la pena recordar:

"-¿Está diciendo que ese cráneo de Neander es humano?-preguntó Morton.

-No lo sé- respondió Cope-. Pero no veo cómo se puede creer que los dinosaurios evolucionaron, los reptiles evolucionaron y los mamíferos como el caballo evolucionaron, y en cambio creer que el hombre brotó plenamente desarrollado, sin antecedentes.

-¿No es usted cuáquero, profesor Cope?

-(...) La religión explica lo que el hombre no puede explicar. Pero cuando veo algo delante de mis ojos, y mi religión se apresura a asegurarme que me equivoco, que no lo veo en absoluto...No, es posible que ya no sea cuáquero, a fin de cuentas."

Todo este trasfondo científico, político y social es idóneo para zambullirnos en la historia y entender cómo piensan y actúan los personajes de la novela. Aunque la trama argumental no es muy complicada, en mi opinión, la contextualización, el espíritu aventurero y la acción hacen de esta una novela muy recomendable. Especialmente si eres fan de los dinosaurios.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Che Hemingway!


El olor a pólvora quemada, el sonido de las olas rompiendo contra las rocas de un espigón. Las sensaciones que nos deja un lugar en nuestra memoria son  únicas; para mí estas son algunas de las que me dejó Valencia después de pasar cuatro años dedicándome a los estudios de Biología. No es difícil quedarse prendado de esta ciudad, de soleados veranos y suaves inviernos. Esto mismo le pasa a Pilar, una enérgica guerrillera republicana que combate en  Segovia.

"-Fernando-dijo María-,cuéntanos cómo lo pasaste cuando fuiste a Valencia.
-No me gustó Valencia. (...) Las gentes no tienen modales ni cosa que se le parezca y yo no entendía lo que hablaban. Todo lo que hacían era gritarse che los unos a los otros.

-¡Ah! Vete de aquí, simplón, cara de monja-dijo Pilar-; lárgate porque me estas poniendo mala. En Valencia he pasado la mejor época de mi vida. Vamos. Valencia. No me hables de Valencia." 

No es de extrañar que en esta novela, ambientada en la Guerra Civil Española, se le de tanta énfasis a la belleza de la "terreta" valenciana. El autor de este libro, el periodista norteamericano (ganador de un premio Pullitzer) Ernest Hemingway visitó Valencia en 1937 mientras ejercía como corresponsal de guerra para la North American Newspaper Alliance. Al finalizar la guerra, escribió la novela Por quién redoblan las campanas (1940), donde recopiló en diferentes personajes las personalidades y sensaciones que tuvo al ver la España de la Guerra Civil y a sus ciudadanos. Protagonizada por Robert Jordan, un brigadista estadounidense que se reúne con la guerrilla castellana con la Ofensiva de Segovia.


"Eso es Valencia...Hacíamos el amor en la habitación, con las persianas bajadas. La brisa se colaba por lo alto del balcón, que se podía dejar abierto gracias a las bisagras. Hacíamos el amor allí, en la habitación en sombra. incluso de día, detrás de las persianas, y de la calle llegaba el perfume del mercado de flores y el olor a pólvora quemada, de los petardos, de las tracas que recorrían las calles y explotaban diariamente, a mediodía, durante la feria.

Había una línea que daba vueltas a toda la ciudad y las explosiones corrían por todos los postes y los cables de los tranvías, restallando con un estrépito que no puede describirse. Hacíamos el amor y luego mandábamos a buscar otra jarra de cerveza, cubierta por gotas por fuera, y cuando la camarera la traía, yo la tomaba en mis manos y la ponía, helada sobre la espalda de Finito, que no se había despertado.

Y él bebía sin abrir los ojos, y volvía a dormirse, y yo me tumbaba con una almohada a los pies de la cama, y lo contemplaba mientras dormía, moreno y joven, con aquel pelo negro, tranquilo en su sueño. Y me bebía todo el jarro escuchando la música de una charanga que pasaba...No quiero ser injusta. Pero no consentiré que nadie diga nada en contra de Valencia".



En esta conversión, principalmente ventrílocua, que ocupa varias páginas, Hemingway hace una breve exposición de la cultura valenciana, alimentos, tradiciones, fiestas... Inevitablemente, su descripción te lleva a esos barrios-pueblo con carácter propio, como Benimaclet o el Cabañal, que aun mantienen ese espíritu que el autor ha conseguido retratar delicadamente. Espero que mis amigos valencianos, y los que como yo, han tenido la oportunidad de vivir en Valencia disfruten de este fragmento del texto.

"-A mí no me gustó- dijo Fernando tranquilamente-. A mí no me gustó Valencia.

-Y aún dicen que las mulas son tozudas-dijo Pilar-. Recoge todo, María, para que podamos marcharnos.
Mientras decía esto, oyeron los primeros zumbidos que anunciaban el retorno de los aviones."

domingo, 5 de agosto de 2018

Lecturas veraniegas

¿Le estás dedicando tiempo a la lectura estas vacaciones? El verano siempre es el momento de dejar a un lado el estrés del trabajo y dedicarle más tiempo a nuestras aficiones. Nos refrescamos en playas y piscinas, o sacamos la bici para dar un paseo y aprovechar los largos días de sol. Y muchas de estas actividades veraniegas se pueden compaginar con un buen libro. Dedicar parte de nuestro tiempo libre a la lectura hace que mantengamos activa nuestra inquietud e imaginación a la vez que nos relajamos.



Una pauta que muchos lectores siguen consiste en dejarse los libros que más les apetecen, o los autores que más les gustan, para los meses de Julio y Agosto. Y no está mal pensado, puesto que son las épocas del año en las que más tiempo le puedes dedicar a este hobby, y esto hace que más te enganche la historia narrativa. Así como hay personas que asocian los veranos a las series que han visto, me gusta asociar los veranos a las novelas que he leído. Estudio en escarlata de Arthur Conan Doyle, Sé lo que estás pensando de John Verdon, Iacobus de Matilde Asensi (indispensable si has hecho/ vas a hacer el Camino de Santiago) o Capitán de Mar y Guerra de Patrick O'Brian son algunas de las novelas que he dejado que me llenasen los veranos de intrigas y aventuras.




La combinación de salir de casa y leer es una experiencia diferente a la que puedas sentir metido entre cuatro paredes. Así que aprovecha este verano para salir de casa y acuérdate de llevarte un libro allá donde vayas.¿Qué libro te estas leyendo este verano? ¿Algún verano quedó marcado por una novela especial? Si ahora mismo no estás leyendo ningún libro, te recomiendo que le eches un vistazo a todo el blog, y si aun así no te decides, pincha aquí para ver una lista de recomendaciones del periódico El País.

domingo, 11 de febrero de 2018

Challenge para Lectores Aventureros

En la entrada anterior (pincha aquí), con intención de ponernos nuevos retos para el año 2018, propusimos el Challenge para Lectores Aventureros. En él, todo aquel que se apunte se compromete a leer cinco libros que te hagan salir de tu zona de confort a lo largo de este año. Y es que para descubrir lugares nuevos, hay que perderse de vez en cuando y explorar rutas desconocidas.  Después de esperar un mes a que la gente nos enviase sus listas de propósitos literarios, nos disponemos a hacerlos públicos en esta entrada.


Lo cierto es que los lectores del blog han mostrado mucho interés por este reto, y ¡eso nos gusta! Con ayuda de las redes sociales o a la publicidad tradicional del boca a boca, ¡¡hemos conseguido una lista casi de cuarenta libros!! 

Gracias a todos vosotros, así dan ganas de seguir adelante con este blog. 

Recordemos los requisitos de cada libro para completar el reto:
  1. Un libro que te hayan prestado o regalado.
  2. El libro favorito de un amig@o familiar.
  3. Un libro de un autor clásico.
  4. Un libro que tienes en casa, pero que nunca has leído.
  5. Un libro de un género que nunca hayas leído.

A continuación publicamos las listas enviadas a nuestro blog; con el fin de mantener la privacidad de los lectores hemos pedido que cada uno elija un seudónimo literario que le represente. Si al leer la lista de animas a hacer la tuya propia, no dudes en enviárnosla y la añadiremos.

  • La budista
  1. Libro prestado de Haruki Murakam
  2. Tan lejos como los pies me lleven de Josef Martin Bauer 
  3. El gato negro de Edgar Allan Poe
  4. Buscando a Alaska de John Green
  5. Ready player one de Ernest Cline
  • Porthos
  1. El fuego invisible de Javier Sierra
  2. Cien años de Soledad de Gabriel García-Márquez
  3. Guerra y Paz de Leon Tolstoi
  4. Cosecha roja de Dashiell Hammett
  5. Contra el viento del Norte de Daniel Glattauer
  • Amatista
  1. Se lo que estás pensando de John Verdon
  2. El día que se perdió la cordura de Javier Castillo
  3. Lolita de Vladimir Nabokov
  4. El escándalo de Modigliani de Ken Follet
  5. Otras maneras de usar la boca de Rupi Kaur
  • La Ladrona de Libros
  1. Amor y asco de Srta. Bebi
  2. Patria de Fernando Araburu 
  3. Campos de Soria de Antonio Machado
  4. Me before you de Jojo Moyes
  5. El último Catón de Matilde Asensi
  • Lan' Al Mandragoran
  1. Colapso de Jared Diamond
  2. Dos velas para el diablo de Laura Gallego  
  3. La divina comedia de Dante Alighieri
  4. Tormenta roja de Tom Clancy
  5. La chica del tren de Paula Hawkins
  • Jane Doe
  1. Contra el viento del Norte de Daniel Glattauer
  2. Una tienda en París de Maxim Huerta
  3. Orgullo y Prejuicio de Jane Austen
  4. Juego de Tronos de George R. R. Martin
  5. El hombre en el castillo de Phillip K. Dick
  • Alonso de Entreríos
  1. Los olvidados de Filipinas de Lorenzo Mediano
  2. Endurance, la prisión blanca de Alfred Lansing 
  3. La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson
  4. Los renglones torcidos de Dios de Torcuato Luca de Tena
  5. Orgullo y Prejuicio de Jane Austen
Esperamos que el entusiasmo de estos participantes os animen a redactar vuestra propia lista, y si no, esperamos que al menos algún título de este catálogo os despierte vuestro interés lector.


martes, 9 de enero de 2018

Leer mucho para ver mucho

"El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Eso escribió Miguel de Cervantes en su ilustre obra El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. En este blog hemos escogido esa frase como lema. Queremos que la gente lea mucho, viaje mucho y que descubra el mundo abierto que ofrece la lectura a una persona dispuesta a esforzarse y ser creativa.


Aprovechando que estamos estrenando el año, proponemos un reto para aquellos dispuestos a salir de su zona de confort lectora. El reto consistirá en leerse cinco libros a lo largo del año siguiendo unos criterios de elección. No hace falta invertir todo el año, puedes leértelos en cuatro, siete o doce meses; el tiempo que tú necesites. Aquellos que quieran participar deberán hacernos llegar su lista con los títulos de los cinco libros que van leerse. ¡Atención! No se trata de una competición, el objetivo de este "challenge" es fomentar la lectura e intentar hacer de ella una actividad social. Una vez acabado, se publicará una lista con los títulos leídos por los participantes.

Los criterios para elegir las novelas que leerás son:
  • Un libro que te hayan prestado o regalado.
  • El libro favorito de un amig@o familiar.
  • Un libro de un autor clásico.
  • Un libro que tienes en casa, pero que nunca has leído.
  • Un libro de un género que nunca hayas leído.

Por supuesto, nosotros vamos a participar, ¿y tú? No dudes en enviarnos la lista de tus propósitos de lectura de este año 2018.